Todos tenían un final feliz...
Pero... ¿Dónde estaba el mío?
Edward ya se comportaba de mejor manera, a veces creía en la posibilidad de que Bella llegaría a ser tan feliz como yo lo lo hubiera sido con Emmanuel.
Carlisle se encontraba trabajando en el Hospital, mientras que Esme limpiaba afanosamente los muebles, manteniendolos lejos de cualquier minuscula particula de polvo. Todos los demás se habían ido a la escuela, sobre todo Edward y Alice. Rosalie y Emmett se habían ido de nuevo a Europa, regresarían en unos meses. Jasper se encontraba en el bosque, perfeccionando su autocontrol con la técnica que Esben le habia enseñado.
Yo no tenía ni idea de que hacer, Elizabeth, como todo niño, seguía dormida. Entonces estaba libre, no quise ir a la escuela por temor a que le diera miedo mi ausencia.
Muy tarde me estaba dando cuenta del error que cometía al encariñarme con ella. Yo era un ente solitario. Jamás me acostumbraría a ella. Ni siquiera seria capaz de soportar vivir más tiempo con los Cullen. Eli estaria feliz y tranquila, se desarrollaria sin ningun problema y tendría una familia.
Pensaba mejor en Alberth, el la criaria mejor, yo siempre estoy viajando, pero el se mantiene en lugares asentados y sin problemas. podría llevarla a la escuela y enseñarle todo.
No estaba segura de que hacer.
Las indesiciones que no habia sufrido en el pasado las estaba sufriendo ahora. Y así seguiria hasta que encontrara algun camino viable para todo este asunto.
Por lo pronto, Eli me necesitaba y yo no iba a dejarla sola.
Ahora, Esme se encontraba tejiendo a gran velocidad un par de cortinas para la que fue designada como mi habitación. Carlisle estaria hasta tarde en el hospital y los chicos ya no tardaban en ellegar de la escuela.
-¿Estas bien Anna?- Me preguntó Esme mientras seguía tejiendo, incluso me miro un par de veces.
-Si... claro, solo estaba pensando en que quizá Eli necesite una familia...- Me sentí extrañamente mareada cuando termine de hablar, así que me senté a su lado.
-Familia... Anna, aqui tienen ambas una familia-
-Lo sé Esme... pero no es... correcto, yo soy una criatura solitaria y Eli apenas tiene cinco años... Ella si necesita una familia, yo ya no- Le dije mientras me sobaba las sienes.
Ambas nos quedamos calladas en cuanto se escucharon unos sonidos en la parte alta de la casa, justamente de mi habitacion, donde Eli se encontraba dormida. Su pequeño gritito no nos alarmó, puesto que estaba disfrutando de sus nuevas habilidades. Bajó corriendo la escalera y se lanzo a mis brazos.
-¡¡wiii!! ¡Pensé que nunca prodría hacer algo así!- Estaba gritando de emocion por lo nuevo que hacia.
-Tranquila querida... es bueno que puedas hacer muchas cosas, pero recuerda que tenemos que alimentarnos y no solo de sangre, sino tambien de alimentos humanos- Me miro con una reluciente sonrisa.
-¿Quieres que te prepare algo?- Pregunté mientras la miraba y pasaba uno de sus mechones detras de su oido derecho.
-Si... quiero... un pastel!!- Me reí con ella.
-Si quieres yo lo puedo preparar...- Dijo Esme mientras nos observaba.
-Si!!- Elí casi salto de alegría. Esme se levantó y extendió su mano hacia ella.
-Vamos entonces a la cocina...- Sonriendo, ambas se fueron a preparar un pastel.
Dejandome de nuevo a merced de la soledad.
Suspiré de manera profunda, la mañana se habia alargado un poco.
Escuché el carro de Edward estacionarse y como entraba a la casa junto con Alice.
-¡Hola Anna!- Me saludo ella con su emotiva personalidad.
-Hola Alice, Edward...- él me miró, entendiendo mi situacion.
-¿Ya has ido a cazar?- Preguntó Edward como quien no quiere la cosa.
-No... estaba esperando a Eli, pero creo que esta entreteniendose mucho cocinando con Esme, así que... adelante, podemos ir a cazar- Me levanté.
-¿Puedo ir con ustedes?- Preguntó Alice, mientras bailoteaba de un lado a otro.
-Seguro Alice... pero no asustes a las presas...- Reí y Edward entendió el chiste.
Los tres comenzamos a reir y avisamos a Esme que volveriamos pronto. Salimos y corrimos hacia lo más profundo del bosque, detectando un lijero aroma a hervivoro.
Cada uno atrapo a su presa, y acabamos con los pocos que habia en ese lugar.
-Creo que estoy llena...- Dije mientras tiraba el ultimo cadaver de alce.
-Sí... creo que los tres estamos iguales...- Edward y Alice permanecian en silencio, y yo disfrutaba de la paz que se respiraba en el bosque. Pero rápidamente captamos otra esencia vampirica.
Edward se puso completamente rigido.
-¿Que ocurre Ed?- Pregunte mientras estaba a su lado.
-Victoria...-
-¿Qué?- Dijo Alice -¿Cómo es posible? No la vi venir...-
Nos quedamos callados, pero no era la peligrosa vampira pelirroja que ellos pensaban.
Se trataba de alguien a quien yo conocía.
-Clama chicos... no hay peligro alguno...- Él se detuvo a unos pasos de nosotros.
Yo me acerqué a él paera darle la bienvenida.
-¡Anna! ¡Que gusto encontrarte hermana!- Alberth me abrazó y me levanto por los aires.
-Hola hermano, que bueno que has venido...- Sonrei.
-¿Ah? ¿Quienes son tus amigos?- Me preguntó el cuando vio a Alice y Edward algo tensos por haber detectado otro aroma.
-Ah... ellos son los hijos adoptivos de Carlisle... Edward y Alice- Nos cercamos a ellos y Alice se relajó un poco al igual que Edward.
-Que tal... mucho gusto, soy Alice Cullen...- Se presentó formalmente ante mi hermano.
-Un placer querida...- Alberth besó la mano de ella.
-Soy Edward Cullen...- Y ambos se estrecharon la mano.
-Guau... bueno... supongo que es una agradable... sorpresa, haberlos encontrado con mi hermana...- Al sonrió de forma amable.
-Bueno... ya es tiempo de volver, seguramente Esme y Eli terminaron de cocinar- Ellos asintieron y se adelantaron en silencio. Yo me quede platicando con Al.
-Vaya gente que se conoce hoy en día...- Suspiró profundamente.
-Supongo que no solo estas de visita... cierto?- Le pregunte despues de que el dejara su gesto pesado.
-La verdad... no... he venido a buscarte para que me ayudes con algo que se me salio de control...- Sonrio de forma inocente.
-¿Porque siempre tienes que venir a buscarme solo para arreglar tus cosas?- Le recrimine haciendome la enojada.
-No lo se... quizá porque eres la vampiras más inteligente que conozco y porque eres mi hermana menor... y los hermanos siempre se ayudan- Sonrió de una manera impecable.
- Esta bien... me has convencido... ¿Y cual es el problema?- Pregunté mientras le indicaba el camino a casa de Carlisle.
-Nuestro problema son los Volturis...- Su voz se tornó seria.
-¿Los Volturis? ¿Que ha ocurrido?- Me voltée a verlo, aún estabamos lo suficientemente lejos como para que Edward escuchara.
-Anna... ellos no estan conformes con dejarlos en paz hasta que transformen a la humana... necesitamos detenerlos y enfrentarlos nosotros solos en la frontera de Volterra... si no lo hacemos para antes de luna llena, vendrásn de cacería- Ambos nos quedamos como estatuas.
Yo estaba segura de que no habría mucho tiempo para detenerlos, pero aún así... Enfrentar a la guardia nosotros dos era demasiado. Solamente tendríamos que aprovechar la ventaja del sol.
-Bien... te ayudaré... solamente porque Carlisle es mi amigo y su familia esta feliz y en paz en este lugar- Me movi a toda velocidad por el bosque, y escuché sus pisadas destrás de mi.
En poco tiempo llegamos a la casa.
-Tardaron mucho Anna, pensamos que se habrian perdido...- Sonrio Alice.
-Lo siento Alice... la cuestión en este momento es que tengo que dejarlos por un tiempo... hay un pequeño inconveniente con las cuentas bancarias en España y hay que ir a arreglar ese asunto...- Estuve lo más calmada posible, pero era demasiado para mi, él unico que se dio cuenta de todo fue Edward.
-Esme... el es Alberth, mi hermano mayor digamoslo así...- Esme sonrio y dio su mano a Al, quien la besó al igual que con Alice.
-Mucho gusto bella dama... lamento tener que quitarles a Anna de esta manera pero es necesario...- Se quedó viendo a los brazos de Esme, donde Eli, se encontraba observandolo.
-¿Y esta pequeña es?- Dijo señalando a la pequeña.
-Pues... se llama Elizabeth Rosslyn...- Me acerqué a Esme y la niña saltó a mis brazos dandome un beso en la mejilla.
-¿Tú hija?- Al soporto la risa y se acerco a mi con una cara llena de reproche. Al menos esperaria de su parte un buen castigo por transformar a una niña pequeña.
-Digamos que así es...- Sonreí con inocencia.
No importaba, sentia correcto que Eli estuviera a salvo.
-Bien... parece que tengo una sobrina...- Se acercó a nosotras y miró a Eli pidiendole permiso. Ella me miró a mi y asentí una sola vez.
Saltó de mis brazos a los brazos de Al, se llevarían bien después de todo.
-Esme... chicos... voy a tener que ausentarme... así que les dejaré a la pequeña Eli para que la cuiden en lo que yo voy y regreso...- Si es que regresaba.
-Seguro... Eli estará bien con nosotros... ¿A que hora se van?- Deijo Esme mientras se levantaba del sillón.
-Nos iremos tan pronto como sea posible... así podremos regresar antes, o al menos eso esperamos- Le dijo Al mientras jugaba con Eli a hacer caras. Ella estaba muerta de risa.
-¿Y cuando volverás Anna?- La cara de Alice tenia una súplica grabada en la cara.
-Volvere quizá en unos dias... ustedes no se preocupen, sólo cuiden a Eli...- Sonreí y me despedí de todos.
Al me imitó y salimos para subir a mi auto.
En cuanto llegamos a la autopista principal, él comenzó la plática seria.
-¿Una niña? ¿Quieres que te maten o que?- SU voz era fría.
-No podía dejarla en ese lugar... fue muy mala suerte que hayan entrado en el grupo de alimento de los Volturis... además... no te debes preocupar por los de nuestra especie... les importa tanto esto como a mi el comer comida humana...- En todo caso, nada.
-Anna... eres una loca... espero que hayas tomado esa desición por tu bien común- El se relajó y se recargó en el ásiento.
-Quizá, pero no iba a dejarla con esos monstruos... cuando lleguemos... Jane será la primera en desaparecer...- Mis manos aferraron el volante.
La sed de pelea no disminuia y pisé el acelerador a fondo, esperando llegar al siguiente destino.