FanFic Twilight... Luna Nueva
-Así que quieren que lleguemos a un acuerdo de paz... ¿No?- Dijo Aro con su voz melodica y al mismo tiempo llena de una extraña nota de satisfacción.
-Aro... eso no puede ser aceptado- Cayo hervía de coraje al ver que su hermano asimilaba la idea de un tratado de paz.
-Calma, aún no hemos decidido nada...- Los ojos viejos y muertos de Aro se posarón sobre Alberth, y lentamente se movieron a mi persona. -Anna, querida... ¿Lo haces por tus amigos? ¿O por proteger a esa niña que te llevaste?-
-No es de tu incumbencia... aunque me gustaría que sólo lo hicieras por tu amigo Carlisle... él y su familia merecen vivir en paz, además te han prometido convertir a la chica- Crucé los brazos sobre mi pecho, estaba a punto de lanzarme sobre Jane, su sonrisa me irritaba bastante.
-No, no, no... mala respuesta Anna...- La sala se llenó de vampiros, todos encapuchados con esas capas grices oscuro que los hacian verse más blancos de lo que en realidad eran, parecían... fantasmas.
-No hemos venido a pelear... pero si es lo que desean... no tendremos opción...- Alberth se colocó frente a Aro, clavando su mirada en la del viejo vampiro.
-Aún no hay motios para pelear... al menos no de mi parte- La sonrisa de Cayo, y la cara inmutable de Marco me revolvieron el estómago mientras que Alberth se enfrentaba con la mirada al vampiro líder. Aunque era fácil que Al le ganara a alguien como Aro.
Los vampiros a nuestro alrededor siseaban y gruñían en busca de un motivo para iniciar una pelea, pero yo me interesaba por aquel rostro infantil que sonreía maliciosamente detrás de toda esa turba enfurecida y lista para atacar.
Alec estaba al lado de su hermana, y tambien tenía esa sonrisa maliciosa, pero había algo más... pero no podía definir de que se trataba.
-Respetaremos a sus amigos hasta que transformen a la humana... sólo si ustedes se quedan con nosotros- Dijo Marco, que por fin decía algo en público.
-¿Qué?- Cayo se situó junto a su hermano, le siseaba al oído que nosotros no eramos "buenos" vampiros. Me gustaría darle una paliza por eso.
-Lo que han oido, he visto que estos jóvenes están dispuestos a luchar por sus amigos... y realmente no nos conviene tenerlos de enemigos... es mejor que seamos del mismo grupo- Marco se puso la mano sobre la boca, imitando un pesado bostezo.
-No... yo no lo acepto, prefiero pelear y deshacerme de todos ustedes- Mi siseo fue bajo, pero aún así, perceptible para todos en aquella habitación de piedra.
Alberth me jaló del brazo y me acercó a el, lo más posible para evitar que escucharan nuestra plática.
-¿Que pasa por tu cabeza Anna?, Me sorprende que no aceptes un trato como este... además, ¿A tí que te preocupa? Siempre estás sola...- Sentía su mirada clavada en mí, pero yo no dejaba de mirar a aquella vampira de cabello rubio y sonrisa macabra que tenía todas las intenciones de pelear conmigo.
-No puedo aceptar ese trato Al... Carlisle es mi amigo desde hace mucho tiempo y su familia es linda, extraña pero linda... y no me gustaría ver que por culpa de estos payasos vayan a tener que tomar decisiones apresuradas- Jane seguía sonriendome, y su hermano la sujetaba en un abrazo amistoso.
-Anna, olvídate de esos dos, pon atención... si llegamos a hacer un trato con ellos podremos irnos en paz sin causar una pelea y...-
-Ya lo tengo...- Interrumí a Alberth -Les diré que reto a Jane a una batalla, ellos están convencidos que podrá vencerme con su poder... si yo le gano, iremos a casa con la promesa escrita en acero de que dejaran a mis amigos hasta que transformen a la chica en una de ellos-
-No suena mal... pero por favor, no dejes que te haga daño- A veces sentía que Alberth me sobreprotegía, intentaba entenderlo ya que el si habia tenido una familia humana antes de ser un vampiro, él extrañaba mucho a su esposa y a sus dos pequeños que habian muerto en la guerra civil de Estados Unidos.
-Claro... ninguno de estos seres inferiores puede vencerme...- Le sonreí y fijé la vista en Aro. -Bien... hagamos un trato... pelearé con Jane, eso es lo que ella quiere, pero propongo que si gana, ustedes serán libres de ir a molestar a los Cullen y yo me quedaré con ustedes... pero si yo gano... dejan en paz a los Cullen y por secuente a mí y a mi familia- A pesar de todo, Alberth, Eli y yo formabamos una pequeña familia, y no permitiría que a ella la pusieran en peligro.
-Trato hecho...- Aro me extendió su mano para pactar el trato y asegurarse de que Jane ganara la pelea.
Los tres ancianos volvieron a sus asientos mientras los vampiros dejaban un circulo casi perfecto en medio de la sala, Alberth también se hizo a un lado y fue sujetado por Félix, un intento fallido debo decir, de aprisionarlo y que no interviniera.
Jane se deshizo de la capa gris y dejó ver un sencillo atuendo color negro, muy al estilo de los que moraban ahi.
-¿Lista Anna?- Sonrió de nuevo.
-Yo siempre estoy lista...- Estaba segura de que aquello no iba a durar mucho tiempo.







